Nueva York

Cómo CONTENUR está ayudando a transformar la gestión de residuos de una de las ciudades más complejas del mundo

Cuando una gran ciudad decide cambiar

Nueva York es una ciudad acostumbrada a resolver desafíos que parecen imposibles. Con más de 8,5 millones de habitantes, una densidad que supera las 72.000 personas por kilómetro cuadrado en algunas zonas de Manhattan y cerca de 20.000 toneladas de residuos generadas cada día, la gestión de los residuos urbanos supone uno de los mayores retos operativos de la ciudad.

Durante décadas, gran parte de esos residuos se depositaban directamente en bolsas sobre las aceras. Esta situación provocaba problemas recurrentes de limpieza urbana, ocupación del espacio público y proliferación de plagas, convirtiéndose en una de las principales preocupaciones de vecinos y autoridades.

Ante esta realidad, la ciudad tomó una decisión histórica: iniciar un ambicioso proceso de contenerización para modernizar completamente el sistema de recogida de residuos.

Un desafío sin precedentes

El reto al que se enfrentaba el Departamento de Limpieza de la Ciudad de Nueva York (DSNY) era extraordinariamente complejo.

A diferencia de muchas ciudades europeas, Nueva York cuenta con calles de alta densidad, escaso espacio disponible para infraestructuras de residuos y una climatología especialmente exigente durante el invierno. Las intensas nevadas, el hielo y la necesidad de mantener despejadas las vías públicas descartaban muchas de las soluciones utilizadas habitualmente en otros mercados.

Para definir la mejor estrategia, el DSNY desarrolló un exhaustivo análisis de la ciudad que permitió identificar qué soluciones eran las más adecuadas según la tipología de edificios y la densidad de cada barrio.

Los resultados fueron concluyentes: el 89 % de las calles residenciales podían contenerizarse con una ocupación mínima del espacio público y los contenedores compartidos de gran capacidad aparecían como la alternativa más eficiente para las zonas residenciales de mayor densidad.

La apuesta por la carga lateral

Uno de los aspectos clave del proyecto fue la elección del sistema de recogida.

Tras evaluar diferentes alternativas, el DSNY optó por la tecnología de carga lateral, una solución que ofreció importantes ventajas en términos de seguridad, eficiencia operativa y adaptación al entorno urbano.

La estrategia final combinó distintas soluciones según el tamaño de los edificios:

  • Contenedores individuales para edificios de menor tamaño.
  • Soluciones de carga lateral para grandes edificios residenciales.
  • Modelos híbridos para zonas intermedias.

Este enfoque permitió optimizar la capacidad disponible, reducir la ocupación del espacio público y mejorar significativamente la experiencia de los ciudadanos.

Una licitación internacional para transformar la ciudad

En 2024, el DSNY lanzó una licitación internacional para seleccionar al socio que acompañaría a Nueva York en este proceso de transformación.

Los requisitos eran claros:

  • Contenedores estáticos de carga lateral de gran capacidad.
  • Fabricación en polietileno para mejorar la seguridad, reducir el ruido y optimizar la integración urbana.
  • Un programa estable de limpieza y mantenimiento.
  • Capacidad para desplegar una prueba piloto que sirviera de base para la futura implantación en toda la ciudad.

Tras el proceso de evaluación, CONTENUR fue seleccionada para participar en el proyecto con su contenedor OVAL, una solución diseñada específicamente para responder a las necesidades de las ciudades más exigentes.

Mucho más que un contenedor

La elección de CONTENUR no respondió únicamente a las características técnicas del producto.

La ciudad buscaba un socio capaz de aportar una visión integral que combinara diseño, funcionalidad, mantenimiento y servicio.

El contenedor OVAL destacó por su robustez, ergonomía, facilidad de uso y capacidad para integrarse en un entorno urbano tan complejo como el neoyorquino. A ello se sumó un modelo de servicio orientado a garantizar la limpieza, el mantenimiento preventivo y la máxima disponibilidad de los equipos durante toda su vida útil. El resultado: EMPIRE BIN

Los resultados: West Harlem como punto de partida

La primera fase del proyecto comenzó en 2025.

Tras una implantación inicial en centros educativos, el despliegue continuó en el barrio de West Harlem, donde se instalaron aproximadamente 1.100 contenedores, incluyendo los utilizados por la Universidad de Columbia.

Los resultados obtenidos confirmaron la validez del modelo. El DSNY destacó especialmente tres aspectos:

  • La calidad del producto.
  • El rendimiento del servicio asociado.
  • El bajo nivel de incidencias registradas durante la operación.

La experiencia ha demostrado que la contenerización no solo mejora la limpieza urbana, sino que también contribuye a recuperar espacio público, optimizar la recogida y mejorar la percepción de la ciudad por parte de residentes y visitantes.

Una referencia internacional para las ciudades del futuro

El proyecto de Nueva York representa mucho más que una implantación de contenedores.

Es un ejemplo de cómo las ciudades pueden afrontar desafíos complejos mediante soluciones adaptadas a su realidad, combinando innovación, diseño urbano y excelencia operativa.

Para CONTENUR, formar parte de esta transformación supone un nuevo reconocimiento internacional a una trayectoria que ya está presente en algunas de las ciudades más exigentes del mundo.

Porque cuando una ciudad como Nueva York confía en una solución, no está eligiendo únicamente un producto.

Está eligiendo un modelo capaz de hacer que la ciudad funcione mejor cada día.

Nueva York, la ciudad que nunca duerme. Ahora contenerizada, organizada y limpia.

¿Te interesa esta solución?